GUIMERÀ,  insólita
población medieval
escalonada, que el pueblo
ha bautizado graciosamente
con el nombre de "nueve de copas".


JOSEP J. PIQUER I JOVER


El auténtico atractivo de Guimerà es el núcleo medieval de la población, un laberinto de calles que van subiendo hacia la iglesia de Santa Maria o hacia la Torre, creando un original juego de formas arquitectónicas.
 



Veréis muchos arcos, calles cubiertas, escaleras,... todo muy  bien conservado.

Las calles de la parte baja del pueblo están cruzadas por pasos elevados , en forma de puente uniendo dos edificios, ya sea en galería cubierta o descubierta. Son pasos para comunicar casas que están a ambos lados de la calle.

Las casas tienen salida a una calle por la entrada principal y a otra de nivel superior por las buhardillas.


Te sorprenderán las ventanas nobles en casas de tono “pequeño burgués”.En determinada época fue mucha moda ponerlas, si el propietario se lo podía permitir.

Paseando por sus calles, sus casas de piedra con detalles y elementos decorativos en puertas, ventanas y arcadas, te hacen revivir tiempos lejanos. Viajarás hacia  atrás del siglo XXI al X: andarás y  podrás detenerte y observar.