LAS RUINAS DEL CASTILLO

El castillo de Guimerà. En la parte alta del pueblo se pueden observar soportadas sobre roca viva, los restos del castillo. Ahora se puede recorrer toda la planta de la antigua fortaleza alrededor da la torre del homenaje.
Se puede acceder a la torre a través de las calles del pueblo i por el camino que va al santuario de la Bovera.
Si partimos de la torre de vigilancia (primer sistema defensivo anterior a la repoblación de los condados catalanes), podemos fechar los restos más antiguos entre los siglos X y XI.

Entre las ruinas del castillo se levanta una torre que dominaba el valle y delata al fondo la presencia del pueblo. Tiene unos 20 metros de altura, se levanta sobre la parte más elevada, y se asienta directamente sobre roca viva. La puerta de acceso está situada a 6,30 metros de altura y está en la cara sur. El grueso de la pared es de 2,40 metros.
El castillo fue una importante fortaleza medieval, en el centro del término municipal.
Las primeras noticias que tenemos del castillo corresponden al siglo XI.  En el siglo XII perteneció a la familia Alemany de Cervelló, a los Castre (1343), a los Pinós bajo la denominación CastrePinós (1371) y a los duques de Hixar (1663-1831). A sus señores se les llamaba Barones de Guimerà. Una batalla contra los carlistas refugiados en el castillo (1835) lo dejó en muy mal estado y con el tiempo acabó de destruirse.

Vista de la torre i del cementerio viejo

Escudo de la familia de Felip Galceran de Castre-Pinós i de So, vizconde d'Evol y barón de Guimerà. Esta en la base de la cruz de término.

Interiormente, la torre de Guimerà tiene cuatro plataformas. Una de entrada en la planta baja, que dará acceso bajando por una escalera a un espacio que era el almacén o quizás la prisión.

De
sde la plataforma de entrada se puede subir, por unas escaleras interiores a la segunda planta y de allí a la tercera plataforma donde hay un primer mirador que ocupa toda la superficie de la torre.